5 errores más comunes al usar un tocadiscos

5 errores más comunes al usar un tocadiscos

El vinilo está viviendo una segunda vida y, con él, vuelve una forma de escuchar música que va mucho más allá de darle al play. Para muchos aficionados a la música analógica, la escucha se convierte en un auténtico ritual: sacar el disco de la funda, colocarlo con cuidado y dejar que la aguja haga su trabajo.

El carácter artesanal del tocadiscos, unido a unos buenos altavoces, es la base de esta experiencia. Sin embargo, para que sea realmente satisfactoria, conviene evitar ciertas prácticas habituales que pueden ensuciar el sonido, dañar los discos o restar magia al momento.

En este post repasamos los 5 errores más comunes al usar un tocadiscos, más un Bonus Track final, para que disfrutes al máximo de la música analógica. ¡Toma nota!

Tocadiscos y altavoces, la base de todo

Antes de entrar en los errores más comunes al usar un tocadiscos, conviene dejar algo claro: la calidad de la experiencia empieza en el equipo. Una buena combinación de tocadiscos y altavoces es fundamental para que la escucha sea realmente óptima y fiel al sonido original del vinilo.

En este sentido, nuestro VULKKANO TD10, junto a los altavoces activos de la gama ARC, forman una pareja ideal. Su amplia compatibilidad y facilidad de conexión permiten disfrutar del vinilo sin complicaciones, sacando el máximo partido a tu colección de discos.

5 errores que debes evitar al usar tu tocadiscos

Ahora sí, entramos en materia. A continuación, repasamos los cinco errores más comunes que debes evitar al usar tu tocadiscos para mantener tus discos en buen estado y disfrutar de una escucha de calidad.

1. Ajustar mal el peso del brazo (tracking force)

El ajuste del brazo es fundamental para que el tocadiscos funcione correctamente.

Usar demasiado peso puede dañar los surcos del vinilo, mientras que usar muy poco provoca saltos y un desgaste irregular de la aguja.

Por eso, siempre conviene seguir las especificaciones del fabricante de la cápsula, que indican el rango de peso adecuado para ajustarlo correctamente y garantizar una reproducción óptima.

2. Reproducir discos sucios

El polvo y la suciedad no solo empeoran la calidad del sonido, sino que también pueden dañar la aguja y acelerar el desgaste del vinilo. Las partículas acumuladas en el surco actúan como un abrasivo durante la reproducción.

Por eso, limpiar los discos antes de reproducirlos debería ser una rutina básica para cualquier aficionado al vinilo, incluso cuando el disco aparentemente está limpio.

3. No cambiar la aguja a tiempo

Una aguja desgastada no solo pierde definición y calidad sonora, sino que puede dañar seriamente un vinilo en muy pocas reproducciones. A medida que se desgasta, deja de seguir correctamente el surco y provoca un deterioro irreversible.

Muchas personas esperan a que “se oiga mal” para cambiarla, pero cuando eso ocurre, el daño en los discos ya suele estar hecho. Revisar y sustituir la aguja a tiempo es clave para proteger tu colección.

4. Colocar el tocadiscos cerca de vibraciones

Altavoces potentes, subwoofers o muebles inestables pueden generar vibraciones que interfieren con la lectura del disco, provocando distorsión, saltos o incluso daños en la aguja y el vinilo.

Para garantizar una reproducción limpia, lo ideal es colocar el tocadiscos en una superficie estable y aislada de vibraciones, evitando ubicarlo demasiado cerca de fuentes de sonido fuertes o muebles que puedan moverse.

5. No guardar los vinilos correctamente

Guardar los discos de manera inadecuada puede deformarlos o dañarlos con el tiempo. Apilarlos en horizontal, exponerlos al calor o a la luz directa son errores comunes que afectan tanto a su forma como a la calidad del sonido.

La forma correcta de conservarlos es siempre en posición vertical, dentro de fundas interiores y externas adecuadas, y alejados de fuentes de calor o humedad.

Bonus Track: Pensar que “cualquier tocadiscos suena igual”

No todos los tocadiscos ofrecen la misma calidad de escucha. Los modelos de maletín con altavoces integrados, por ejemplo, pueden ser atractivos por su diseño y portabilidad, pero en términos de sonido suelen quedarse cortos: grave plano, agudos ásperos y poca fidelidad.

Creer que “cualquier tocadiscos sirve” puede arruinar la experiencia analógica y, lo que es peor, acabar dañando tus vinilos si el equipo no permite ajustes adecuados. Invertir en un tocadiscos de calidad y unos buenos altavoces marca la diferencia entre escuchar música… y solo reproducir ruido.

Conclusión

Disfrutar de vinilos no es solo cuestión de darle al play: requiere cuidados y atención a los detalles. Evitar errores como ajustar mal el brazo, reproducir discos sucios, no cambiar la aguja a tiempo, colocar el tocadiscos cerca de vibraciones o guardar los vinilos incorrectamente, marca la diferencia entre una escucha disfrutable y un riesgo de desgaste para tu colección.

Además, recordar que no todos los tocadiscos son iguales te ayudará a elegir el equipo adecuado para sacar el máximo partido a cada disco. Con un buen tocadiscos, unos altavoces de calidad y hábitos de cuidado correctos, cada reproducción se convierte en un ritual musical auténtico.

Y recuerda: en VULKKANO te ayudamos a escoger el equipo que mejor se adapte a tus necesidades. Explora nuestro catálogo completo y empieza a disfrutar de la mejor calidad de audio.

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